La evolución de la productividad laboral en Argentina volvió a quedar bajo análisis a partir de un informe de IERAL que advierte sobre las dificultades para sostener aumentos salariales cuando la producción no crece al mismo ritmo que los recursos utilizados.
Según el estudio, entre 2016 y 2025 la productividad laboral retrocedió un 6%. El dato refleja una brecha entre el tiempo destinado al trabajo y los resultados obtenidos, un factor que incide en la capacidad de las empresas para mejorar los ingresos sin elevar los costos por unidad producida.
"Sin mejoras sostenidas de la productividad laboral, resulta difícil sostener aumentos de salarios y mejoras duraderas de la competitividad", resaltó el informe citado por Noticias Argentinas.
En esa línea, el documento también señaló que "si la economía no logra producir más por cada hora trabajada, se reduce el margen para mejorar los ingresos sin aumentar los costos por unidad producida".
Más horas de trabajo y capital, pero una producción que creció poco
Los datos relevados para el período 2016-2025 muestran diferencias entre la evolución de los recursos empleados y el crecimiento de la producción.
De acuerdo con el informe, las horas trabajadas aumentaron un 11% y los servicios de capital avanzaron un 14%. Sin embargo, la producción creció apenas un 3%.
El documento describe esta diferencia con una observación concreta: "la economía puso más trabajo y más capital, pero el aumento de los recursos no se tradujo en un crecimiento equivalente de la producción".
La evolución de estas variables también se refleja en la cantidad de trabajo necesaria para alcanzar determinados niveles de actividad. En ese sentido, el estudio sostiene que "para producir lo mismo que en 2016 hoy hacen falta más horas de trabajo".
A partir de estos resultados, las investigadoras remarcan que "sumar recursos no alcanza" si no se consigue mejorar la eficiencia con la que se utilizan.
[NACIONALES] El exministro de Economía destacó un informe del Ieral que advierte sobre los costos del ajuste económico y la caída del consumo y la inversión. https://t.co/rIDKQLTIEh
— DiarioNucleo.com (@diarionucleo) October 14, 2026
Qué dice el informe sobre la productividad total de los factores
El relevamiento de IERAL también analizó la productividad total de los factores (PTF), un indicador que permite evaluar la eficiencia con la que se combinan el trabajo y el capital para generar producción.
Según el estudio, la PTF cayó un 7% entre 2016 y 2025, una variación que acompaña el retroceso registrado en la productividad laboral durante el mismo período.
El trabajo fue elaborado por las investigadoras Laura Caullo y Guadalupe Galíndez, sobre la base de información de la Cuenta de Generación de Ingresos del INDEC.
El documento también advierte que la falta de recuperación de la productividad alcanza a una parte importante de las actividades económicas. Al respecto, señala que "dos de cada tres horas trabajadas corresponden a actividades cuya productividad todavía no recuperó los niveles de 2023".
IERAL - Carne vacuna: precios elevados, consumo en mínimos y exportaciones récord. https://t.co/xT8dwJsF6J https://t.co/XhHTJnapjS
— Walter Poncio y Cía SA - Negocios Agropecuarios (@wponcioycia) October 14, 2026
Tecnología e innovación, entre las propuestas para mejorar los salarios
Frente a este escenario, las autoras plantean la necesidad de mejorar la productividad total de los factores mediante herramientas que permitan aprovechar mejor los recursos disponibles.
Entre las medidas mencionadas aparecen la incorporación de tecnología, el impulso a la innovación y un marco regulatorio que acompañe las decisiones de inversión.
La investigación vincula estas condiciones con la posibilidad de elevar la eficiencia productiva y ampliar el margen para mejorar los ingresos de los trabajadores.
En sus conclusiones, las investigadoras sostienen que "el objetivo debe ser crear las condiciones para que las empresas aprovechen mejor sus recursos y que esas mejoras se traduzcan en mayores salarios y una economía más competitiva".
El informe pone el foco en la relación entre productividad, costos y remuneraciones, con datos que muestran un retroceso de los indicadores de eficiencia respecto de 2016 y una recuperación todavía incompleta en numerosas actividades económicas.