Las claves
- El conflicto se extendió durante varias semanas e incluyó medidas de fuerza en la planta.
- La empresa planteó cambios en un esquema salarial vigente desde hace años.
- Los trabajadores aceptaron reducir un adicional para continuar con tareas estacionales.
- Hubo temor a la paralización de la actividad y traslado de producción a otras sedes.
- El acuerdo se dio en un contexto de fuerte dependencia laboral en la región.
Un conflicto prolongado en la actividad frutícola
Trabajadores de la empresa Moño Azul, perteneciente al Grupo Prima, aceptaron un recorte salarial tras más de un mes de conflicto en la localidad de Villa Regina.
La disputa comenzó cuando, al momento de cobrar los haberes, se eliminó sin previo aviso un adicional vinculado a la productividad, componente clave del ingreso de los operarios del empaque.
El peso de la productividad en el salario
El esquema salarial en la actividad incluye un ingreso base y un adicional por productividad que depende del volumen procesado. Este ítem representa una parte significativa del ingreso mensual, ya que se calcula en función de la cantidad de cajas embaladas por turno.
La propuesta empresarial implicó reducir ese componente, lo que impacta directamente en el ingreso final de los trabajadores.
Presión empresarial y negociación
Durante el conflicto, la empresa suspendió al personal y planteó la posibilidad de finalizar anticipadamente la temporada. También advirtió sobre la necesidad de ajustar costos para garantizar la continuidad operativa.
Según el delegado Alejandro Lagos, la negociación se dio en un contexto de fuerte presión: la posibilidad de acceder a días de trabajo adicionales quedó condicionada a la aceptación de nuevas condiciones salariales.
Temor al traslado de la producción
Otro factor clave fue la posibilidad de que la fruta fuera derivada a otros establecimientos de la empresa, como plantas ubicadas en distintas localidades de la región. Esto generó preocupación entre los trabajadores por la pérdida de actividad en el galpón local.
Desde la empresa señalaron que la distribución de la producción responde a criterios de eficiencia y competitividad.
Un convenio en revisión
El conflicto también puso en discusión un acuerdo laboral vigente desde principios de siglo. La empresa sostiene que ese esquema quedó desactualizado frente a cambios tecnológicos en los procesos productivos.
En ese marco, se inició una negociación para redefinir las condiciones del adicional por productividad.
Impacto social y contexto laboral
La actividad de la empresa involucra a cientos de familias en la región, lo que influyó en el desenlace del conflicto. La necesidad de mantener el empleo fue determinante en la aceptación del acuerdo.
El resultado final incluyó una reducción en el adicional salarial y la extensión de algunos días de trabajo en la etapa posterior a la temporada.